En resumen: Para dormir en Girona, lo más práctico es el Barri Vell, el casco antiguo junto a la Catedral: todo a pie, con cuestas y escaleras. Si llegas en tren, el Mercadal y el Eixample son llanos y quedan cerca de la estación. Con coche, el campo cercano tiene piscina y parking gratis. El centro es zona de bajas emisiones los días laborables. Nuestras elegidas: Pensió Bellmirall, Hotel Palau Fugit y Els Masos de Caula.

Girona se asoma al río Onyar con una fila de casas de colores, y por encima despuntan el campanario de Sant Feliu y la Catedral, en lo alto de su escalinata. Detrás quedan el Call, uno de los barrios judíos medievales mejor conservados de Europa, y la muralla, que se recorre a pie.

Se ve bien en dos o tres días y sirve de base para la Costa Brava y el Empordà. Para esta guía nos quedamos con seis alojamientos que elegimos uno a uno: tres en el casco antiguo y tres en el campo cercano.

Cómo elegir la zona

El Onyar parte la ciudad en dos, y todo depende de cómo llegues:

  • Barri Vell: el casco antiguo, en la orilla este, con la Catedral, el Call y los museos. Calles empedradas, escaleras y casi nada de tráfico.
  • Mercadal y Eixample: al otro lado del río, la ciudad comercial, llana, con las estaciones de tren y autobús a un paseo.
  • Las afueras: Sant Julià de Ramis, los alrededores de Montnegre y el valle de Llémena, con casas de campo y hoteles con piscina y parking.

Si vienes en tren o para un fin de semana, duerme en el Barri Vell o en el Mercadal. Si recorres la provincia en coche, mejor las afueras. En la página de Girona tienes todos los alojamientos que hemos seleccionado en la ciudad.

Si llegas en coche

Desde septiembre de 2025 funciona la zona de bajas emisiones, casi dos kilómetros cuadrados con el Barri Vell dentro. Rige de lunes a viernes, de 7:00 a 20:00, y los coches de fuera sin etiqueta ambiental pueden entrar 24 días al año sin permiso.

Dónde dormir en Girona

Estos son los seis que recomendamos: primero los del casco antiguo, después los del campo.

Pensió Bellmirall

Hostal · Girona · 9,2/10 · 1.800 opiniones

Una pensión de piedra en pleno Barri Vell, a 130 metros de la Catedral y a 50 del Museo de Arte, con habitaciones de aire antiguo y jardín. Hay individuales y dobles, con baño dentro, fuera o compartido: fíjate al reservar. No tiene aparcamiento y a las plantas altas se sube a pie.

La Comuna by Bon Dia Residences

Hotel · Girona · 9,4/10 · 111 opiniones

Apartamentos con cocina y lavavajillas a cien metros de los Baños Árabes, con terraza, restaurante y desayunos con opciones veganas y sin gluten. El ático de tres dormitorios admite hasta ocho personas, algo poco habitual tan cerca de la Catedral. El parking cercano es de pago y se reserva con 48 horas de antelación.

Hotel Palau Fugit

Hotel · Girona · 9,1/10 · 431 opiniones

Un cuatro estrellas en el Barri Vell con algo raro en el casco antiguo: piscina exterior de temporada, jardín y spa. El restaurante es de cocina catalana y muchas habitaciones tienen balcón o terraza. El desayuno se paga aparte y el aparcamiento más próximo es público, de pago y con reserva.

Hotel Esperit Roca

Hotel · Girona · 9,6/10 · 65 opiniones

Un cuatro estrellas en Sant Julià de Ramis, a noventa metros del castillo, con piscina de temporada, gimnasio, sauna e hidromasaje. Las habitaciones, todas para dos, tienen balcón con vistas al jardín o a la montaña. Aparcas gratis sin reservar, pero la estación queda a nueve kilómetros: aquí se viene en coche.

Mimosa Lodge

Bed & breakfast · Girona · 9,9/10 · 52 opiniones

Un bed and breakfast solo para adultos en el campo, junto a Montnegre, con jardín, barbacoa y piscina de temporada. Las habitaciones tienen baño privado, aire acondicionado y entrada independiente, para dos personas como máximo. El aparcamiento es gratuito y sin reserva; no se admiten mascotas.

Els Masos de Caula

Villa · Girona · 9,9/10 · 63 opiniones

Casas de uno a tres dormitorios cerca de Sant Martí de Llémena, con cocina, lavadora, jardín y piscina. Es una base para senderistas y ciclistas que viajan en coche, con aparcamiento gratuito, y acepta mascotas. Solo admite adultos, la entrada termina a las 21:00 y se pide una fianza al llegar.

Qué ver en Girona y alrededores

Empieza por la escalinata de la Catedral, cuya nave gótica es la más ancha del mundo. Baja después al Call, con el Museo de Historia de los Judíos, y sigue hasta los Baños Árabes y Sant Pere de Galligants. El paseo de la Muralla rodea el casco antiguo por arriba, con vistas a los tejados.

Cruza el Onyar por el puente de hierro de les Peixateries Velles para ver las casas del río desde enfrente, y guarda una tarde para la Devesa, un enorme parque de plátanos.

Alrededor tienes Besalú, el lago de Banyoles, el Teatro-Museo Dalí de Figueres y la Costa Brava, de Tossa de Mar a Begur. La vía verde del Carrilet sale de la ciudad hacia Olot y Sant Feliu de Guíxols.

Cuándo ir a Girona

La primavera y el otoño son las mejores épocas para caminar. Cada mayo, Temps de Flors, con más de setenta ediciones, llena de flores más de cien espacios entre calles, monumentos y patios. Esa semana la ciudad se abarrota: reserva con tiempo.

A finales de octubre llegan las Fires de Sant Narcís, diez días de conciertos, castells y correfocs en torno al 29, fiesta local. Y del 17 al 19 de septiembre de 2027 vuelve Sea Otter Europe, el festival de la bicicleta que en su última edición superó los 80.000 visitantes.

Cómo llegar y moverte

Girona tiene estación de alta velocidad: llegas desde Barcelona en menos de una hora y sigues hacia Figueres y Francia por la misma línea. El aeropuerto de Girona-Costa Brava está a unos doce kilómetros al sur, con autobús hasta la estación de autobuses.

En coche se llega por la AP-7. Una vez aquí, el centro se recorre a pie: de la estación de tren al casco antiguo hay unos quince minutos.

Preguntas frecuentes

Las dudas que más se repiten cuando alguien prepara unos días en Girona.

¿Cuál es la mejor zona para dormir en Girona?

Para una primera visita, el Barri Vell: tienes la Catedral, el Call, los museos y la muralla a pocos pasos y no necesitas el coche. Eso sí, hay cuestas, escaleras y poco aparcamiento. El Mercadal y el Eixample, al otro lado del Onyar, son llanos y quedan cerca de la estación. Si viajas en coche y buscas piscina, los alojamientos de las afueras ofrecen jardín y parking gratuito.

¿Se puede entrar en coche en el centro de Girona?

Sí, con condiciones. Desde septiembre de 2025 funciona una zona de bajas emisiones que incluye el Barri Vell. Rige de lunes a viernes, de 7:00 a 20:00, y unas cámaras leen la matrícula. Los coches de fuera sin etiqueta ambiental pueden entrar 24 días al año sin permiso, y los fines de semana y festivos no hay restricciones. Aun así, el casco antiguo es casi todo peatonal: lo cómodo es dejar el coche.

¿Cómo se llega a Girona sin coche?

En tren de alta velocidad desde Barcelona, en menos de una hora, por la misma línea que sigue hacia Figueres y Francia. Si vuelas, el aeropuerto de Girona-Costa Brava está a unos doce kilómetros al sur y tiene autobús hasta la estación de autobuses de la ciudad. Una vez en la ciudad no necesitas coche: desde allí, el casco antiguo queda a unos quince minutos a pie.

¿Cuándo es mejor visitar Girona?

La primavera y el otoño son las épocas más agradables para recorrer el casco antiguo. En mayo se celebra Temps de Flors, que llena de flores más de cien espacios, y a finales de octubre llegan las Fires de Sant Narcís, con diez días de conciertos y fiestas. En ambos casos conviene reservar pronto. Del 17 al 19 de septiembre de 2027 la ciudad acoge Sea Otter Europe, el gran festival de la bicicleta.

¿Es Girona una buena base para conocer la Costa Brava?

Sí, sobre todo si viajas en coche. Desde Girona llegas en poco tiempo a Tossa de Mar, Lloret, Begur o Pals, y también a Figueres, Besalú y el lago de Banyoles. Y por la noche vuelves a una ciudad con vida todo el año. Si prefieres dormir junto al mar, en nuestras guías de Tossa de Mar, Lloret de Mar y Roses tienes alojamientos elegidos uno a uno.